“Hace como dos semanas que necesito comenzar el trámite del nuevo documento, pero cada vez que voy al registro civil me dicen que ya se acabaron los números… yo se que es mentira, todo es por el conflicto que tienen con el gobierno.”, nos dice Cristina Aniffe, de 45 años de edad.
“Protesten, o reclamen lo que tengan que reclamar, pero no se metan con la gente que no tiene nada que ver. Si el reclamo es legitimo o no me interesa poco. Solo quiero que mis hijos dejen de aspirar cubiertas quemadas y que no se despierten como toda la familia asustada por las bombas que tiran. Basta de perjudicar a la gente y a la ciudad que esta cada vez más sucia y caótica. Por favor municipales... tengan un poco de respeto.” Esta fue la respuesta de Gerardo Moreno al pedirle su opinión sobre la situación de los empleados municipales.

Como todos sabemos, en estos últimos días se han desatado una serie de conflictos entre el sindicato de obreros y empleados municipales SUOEM, dirigido por su Secretario General Rubén Daniele, y el gobierno municipal, encabezado por el intendente Daniel Giacomino, quien el 11 de junio decidió el recorte de prolongaciones de jornadas y horas extras de los empleados y que además estudia dar de baja 50 cargos de la planta política.
Esto provocó el descontento de los empleados municipales, quienes cortaron puentes, y luego realizaron un “escrache” frente a la casa del Intendente. El día 1 de julio, sin la presencia del titular del Suoem, Rubén Daniele, los municipales pusieron fajas de clausura provisoria en las puertas de acceso al edificio central de la administración aduciendo que inspectores habían requerido documentación de seguridad y no les había sido entregada. Luego la secretaria de Salud e Higiene dijo que la medida se tomaba porque “no posee certificado final de bomberos, que apunta a satisfacer las normativas vigentes como matafuegos y mangueras en nichos hidrantes suficientes”. Lo paradójico de la clausura fue que después de denunciar todos esos riesgos a la seguridad de empleados y vecinos, el mismo inspector junto con otros delegados del Suoem encendieron cigarrillos y fumaron dentro del edificio.
Luego de varias Asambleas y a raíz de la falta de dialogo entre las partes, produjo que las medidas de protesta se intensificaran con el corte de los servicios en áreas operativas como: Alumbrado Público, Cementerios, Espacios Verdes, Inspección de Tránsito, Palacio Municipal, Dispensarios y Hospitales (con guardias mínimas), Colegios y Guarderías municipales, entre otros. Algunos de ellos debieron ser reemplazados por empresas privadas para garantizar los servicios básicos. También realizaron cortes sorpresivos en las calles y manifestaciones que impedían el transito de ómnibus y autos particulares. En fin, los ciudadanos, ademas de soportar que la atención de los municipales en todas las áreas de la ciudad estén paralizadas por casi un mes, son impedidos de realizar otras actividades de su vida cotidiana.

Esta situación se ha convertido en un escenario común en la ciudad de Córdoba. “Es un grupo de personas que ya hizo de esto un hábito de vida y que cada día nos complica la vida a todos los ciudadanos de Córdoba", dijo a radios locales Hernán Domínguez, de la ONG Jóvenes Ciudadanos.
Quien mejor que los usuarios de servicios municipales para dar su opinión:
Una vecina de barrio Maipú dijo a medios radiales “no quiero ser más rehén de los trabajadores del Suoem. Queremos una ciudad limpia, ordenada y sin ninguna coacción de los empleados municipales". Raúl Cima da su opinión al respecto: “La mayoría de los empleados municipales no han ingresado por concurso y deseando hacer la carrera administrativa, sino que han sido nombrados por acomodo o recomendación de los políticos de turno, y entonces al no hacer ningún esfuerzo por ingresar no ama su trabajo, y hasta lo odia por sentirse incapaz y nombrado "de arriba" y conciente de que entró solo por el sueldo y tener un futuro asegurado”.
Además de los perjuicios en las actividades de la gente, también se vieron afectadas áreas económicas como las ventas del día del padre en los comercios céntricos de la ciudad. Algunos locales de shoppings como el “Patio Olmos” y “Nuevocentro Shopping”, fueron clausurados por gente perteneciente al sindicado Suoem, lo cual afecto directamente la situación financiera.
El conflicto recién podría llegar a una conciliación el martes 7 de julio, si se toma el pedido de los concejales para que se abra una mesa de negociación. El intendente Giacomino dijo ayer al diario "Día a día" que el "diálogo está y siempre estuvo abierto". Sin embargo, el viceintendente Carlos Vicente volvió a pedir que haya un acercamiento entre las partes sobre todo porque el conflicto llegó a un nivel alto de "tensión". Por esa razón se reunirán mañana para conformar un espacio de debate, en el que están también dispuestos a participar los titulares de las bancadas de la oposición.
En fin, en medio de la ola de conflictos entre los distintos grupos de la ciudad y el gobierno, las victimas siempre terminan siendo las mismas: los usuarios.






